martes, 10 de julio de 2012

Senderismo sin senderos




El título puede parecer extraño.
 Cuando hablamos de senderismo a todos nos viene a la cabeza un camino o sendero, más o menos ancho y más o menos marcado por el que conducir nuestros pasos a través de la naturaleza.

A veces conviene buscar los lugares menos transitados, un poco apartados de los circuitos balizados, donde los senderos no existieron o han sido borrados por el paso del tiempo, por el olvido, por el abandono. En ocasiones este fenómeno llega incluso a pueblos enteros.

Mostrar estos lugares es siempre delicado. Es como desvelar un secreto, intentando comunicar su sensible belleza, su frágil equilibrio. Desatando en tu interior la controversia entre el preservar ocultando o  prohibiendo o el guiar intentando enseñar.
Yo prefiero lo segundo.

Durante unos días he podido compartir algunos de estos lugares con un grupo del Servicio de Deportes de la Universidad de Burgos. Espero haber sabido mostrar la esencia de los rincones que hemos recorrido y, de alguna forma, dar unas pistas sobre una manera de vivir la montaña.

Seguro que volveremos a encontramos algún día en algún monte, puede que sin senderos.


Refugio del Gerdar, nuestro campo base para estos días.


Clots de Rialba - Valle de Arreu.


Sin senderos pero con puentes.


Orquídea. 


Pueblo abandonado de Arreu.



Estany Llong de Cabanes.
Al fondo Agudes de Pinetó y Espot.


Iglesia románica de Son. 
Punto final del último recorrido.


jueves, 28 de junio de 2012

Plan A + Plan B = Plan Alpes

Estudiando en "el cole" nos habían dicho que siempre había que tener un "Plan B". Una carta escondida en la manga (en este juego no es trampa) que te permite cambiar de actividad si la prevista como "Plan A" no está en condiciones, o hace mal tiempo.

Lo que no nos habían contado es que de esta suma de planes (aunque la operación no siempre es sencilla), podría salir como resultado otro proyecto, el "Plan C"

A finales de Mayo habíamos previsto hacer una última ascensión de cara norte clásica en pirineos. El año anterior recorríamos la Norte del Perdido el 11 de Junio en unas condiciones excepcionales por lo que pesábamos que podríamos hacer la Norte del Taillon y la Noroeste de Gabietus para cerrar la temporada. Finalmente por el calor y la escasez de nieve ascendimos la Cresta Suroeste de Gabietus. Recorrido bonito, con algún paso de III, sobre buena roca y con un acceso y posterior descenso muy alpinos.




Allí, muy arriba, la niebla olía a nieve agonizante y las nubes nos permitían imaginar cualquier paisaje. Alquimia de roca, nieve y niebla; suma de planes frustrados y realizados. Podríamos retornar al invierno....  Una propuesta en el aire y un "¿porque no?" como respuesta. Plan C = ¡Nos vamos a Alpes!

Un mes después nos volvimos a unir para viajar a Chamonix.
Al encanto de sentirse alpinista en la meca del alpinismo se le sumó esta vez el de "guiar" en la cuna de los guías; aprendiendo de las montañas que nos rodearon y de las personas con las que compartí sentimientos y sensaciones que hacen de la alta montaña algo único. A veces olvido esta visión de mi trabajo y de la montaña pero tengo al Villi que me ayuda a reconducirme en medio de un laberinto de dudas.

El Macizo del Mont Blanc nos recibió con buena cara y la mantuvo unos días por lo que pudimos completar tres actividades en un intenso viaje que no llegó a seis días.

Hacía mucho que no iba a esa zona y todo eran recuerdos que mitigaban la novedad y la incertidumbre del "estreno".
Al final todo cuadró, como si se hubieran alineado los planetas adecuados: las plazas de los refugios, los horários de los teleféricos, la dificultad de las vías, las piedras que cayeron y que esta vez no tenían nombre, las grietas que mantuvieron la boca cerrada, los rápeles que no se engancharon...... Pero sobre todo cuadraron Dolors y Xavi. Gracias por permitirme desarrollar este oficio.

Aquí van unas fotos como resumen:

Aiguille Du Midi (3842 m.)
Espolón de los Cósmicos. Dificultad AD. IV

La siempre impresionante salida de los túneles del teleférico de la A. du Midí.
En el centro Las Jorasses y a la derecha Le Dent du Geant. 

Rapelando una de las agujas.
A la izquierda La Tour Ronde y el Capuchin.

Es una ruta en la que siempre hay muchas cordadas por su fácil acceso y la belleza de su entorno.


Saliendo a las terrazas del teleférico entre los aplausos de los turistas.
Al fondo el Mot Blanc de Tacul y el Mont Maudit


Tour Ronde (3792 m.)
Corredor Gervassuti. Dificultad AD. 55º, III

Vertiente italiana del Mont Blanc desde las cercanías del refugio Torino.

Aiguille du Plan.

En primer término la cara norte de la Tour Ronde. El Gervassuti se encuentr en la cara oeste. 
Detrás el Mont Blanc.

Pendiente mantenida de 55º tras superar la rimaya.

Salida del corredor. Detrás el Gran Cappuchin.

Destrepe de III para bordear el promontorio de la cima.

Cima y Virgen de la Tour Ronde.
A la izquierda la última parte de la integral del Peuterey.

De vuelta a Torino, al fondo Le Dent du Geant.

También desde este extremo del Valle Blanco pudimos valorar nuestra siguiente actividad:

Aiguille Verte (4122 m.)
Corredor Whymper. 600 m. AD+. 55º


Las Agujas de Chamonix desde Montenvers.

Recorriendo La Mer de Glace.
A la izquierda asoman las Jorasses y a la derecha el Dent du Geant.

Las escaleras de acceso al refugio de Couvercle. 

El refugio viejo de Couvercle.
En el centro La Verte y justo a su derecha el Whymper.

Ref. de Couvercle (2687 m.).
El paisaje ya empieza a ser familiar.

La impresionante cara norte de las Jorasses desde el refugio.

Salimos del refugio a media noche y llegamos a la cima aproximadamente a las 00.05, con el frío y el viento del amanecer.

Comenzando el descenso por la fina arista cimera. 
La luz del día nos coloca de golpe ante una realidad que se veía diferente a la luz de los frontales.





Un total de 15 rápeles  nos depositarían de vuelta a la base del corredor.

Doce horas de refu a refu y otras 16 para llegar a casa. Una larga jornada pero inolvidable.
Nuevos sueños con disfraz de plan nos esperan.




sábado, 26 de mayo de 2012

SILVRETTA TOUR, CULTURA MONTAÑERA



Si te gusta el esquí de montaña y comenzaste a practicarlo hace años, el nombre de Silvretta te sonará. En los tiempos en los que la ligereza y la dureza eran incompatibles, las fijaciones Silvretta eran sinónimo de robustez y durabilidad pero también de peso. Pocas veces nos detenemos a pensar que es lo que se esconde detrás de una denominación comercial y de vez en cuando descubrimos, incluso con sorpresa, que unas fijaciones, unas botas ,una mochila o un piolet han sido bautizadas con el nombre de una persona, una montaña o una cordillera.
No siempre nos habrá picado la curiosidad pero a veces viene bien descubrir o aprender algunas cosas que pueden ampliar nuestra cultura montañera y este término admite desde conocer el último encadenamiento, opinar sobre la polémica de moda, saber algo de historia o tener determinados comportamientos.
 La Silvretta es un macizo montañoso que se encuentra en los Alpes, concretamente haciendo frontera entre Suiza y Austria. La altura de sus cimas no supera los 3500 m. y sus glaciares no poseen la severidad de otros de los Alpes, razones por las cuales esta zona es menos conocida que las del Mont Blanc o Cervino.
El nombre de Silvretta está más asociado al mundo del esquí de montaña y da nombre a una de las travesías más clásicas de los Alpes. En total son unos siete días de actividad, aunque puedes adaptar las jornadas a tus necesidades, ciñéndote solo a pasar los collados entre los diferentes refugios, ascendiendo a las emblemáticas cumbres de la zona (lo que aumenta la dificultad y los horarios) o incluso acortar-alargar el recorrido (casi circular).
La idea de realizar una de estas travesías siempre estuvo archivada en la carpeta de “algún día iremos”. La necesidad de completar el curriculum  para ser admitido en el Curso de Técnico Deportivo de Tercer Nivel puso la fecha final para el mes de Abril de este año. El primer grupo de tres personas fue creciendo hasta juntarnos siete en una furgoneta y dar vida a este proyecto.
Además de disfrutar del esquí de montaña, de viejos y nuevos amigos vivimos unas cuantas situaciones en las que empaparnos de eso que antes hemos llamado “cultura montañera” y que espero poder reflejar con la ayuda de algunas fotos. No me refiero solo a conocimientos sino a términos como convivencia, respeto, esfuerzo, renuncia, amistad ..... 

En la primera etapa se llega al Ref. Heidelberghütte (2.264 m.) desde la estación de esquí de Ischgl.
Los refugios tienen fama de hoteles, son algo más caros que en España, cómodos y con buenas instalaciones pero no dejan de ser refugios.

A que esta imagen podría pertenecer a cualquier refugio guardado del mundo ....


En la segunda etapa Heidelberghütte - Jamtalhütte, se puede ascender al Breite Krone (3.079 m.), en el centro de la foto.


Llegando a la cima del Breite el entorno es espectacular.
Al fondo el Fluchthorn de 3.399 m.


Reponiendo fuerzas antes de comenzar el descenso definitivo a Jamtal en el collado de Kronenjoch.
Al fondo el Austemberg Nord (3.228 m.), ascensión del día siguiente.



Jamtalhütte y el cambio de tiempo que nos mantuvo al día siguiente casi parados.
El Austemberg tendrá que esperar a otra ocasión.

Despues del descanso obligado de lo que hubiera sido la tercera etapa comenzamos la cuarta hacia el refugio Wiesbadenerhüttecon la ascensión a este monte, el Dreiländer Spitze de 3.197 m. por el collado y la arista de la derecha.


Después de dejar los esquís al comienzo de la cresta y llegar a la antecima nos encontramos con este lugar espectacular pero con demasiada gente. Decidimos darnos la vuelta pues hace mucho frio para esperar.

Hoy esta fue nuestra cima sin cruz.

Descenso del Dreilander.

Un bonito detalle. A pesar de las dimensiones de las palas y del montón de gente, se trazan las huellas bastante juntas para que quede nieve sin pisar para todos. Este día y a esta altura la nieve estuvo simplemente espectacular.

Al día siguiente desapareció el sol hasta el final. La navegación entre glaciares y nubes se convirtió en la tónica de esta etapa y de las siguientes por lo que ya no ascendimos a ninguna cima. De Wiesbadener a Silvrettahütte.
Glaciar de Ochsentaler.


Silvrettahütte antigua junto al moderno refugio. Flotando entre las nubes.

Sexta etapa de Silvrettahütte a Saarbrückerhütte (2.538 m.). Ascensión al collado Rote Furka (2.688 m.).

Saarbrücker, sin duda el refugio más auténtico de la travesía y con un increible emplazamiento.


Final de la Séptima etapa en la estación de esquí de Wirl.
Gracias por compartir estos días Claudio, Natalia, Baschi, Bárbara, Arnaud y Nuria.